miércoles, 24 de agosto de 2011

美由紀

Le mando un mail a A. con el sello de la carta perdida para que me lo traduzca.

Me explica que es el nombre del remitente, que está escrito en hiragana que al contrario del kanji no tiene un valor conceptual sino solo fonético. Me dice que "Miyuki" es un nombre de mujer y que "Fuji" es un apellido muy común en Japón, que quiere decir "campo de glicinas".

A. me escribe:

Mi
Yu
Ki

Y más tarde:

"Si estuviera en ideograma (kanji) estas serían las opciones:
美幸.- hermosa fortuna o hermosa felicidad
深雪.- nieve profunda
美雪.- hermosa nieve
幸.- felicidad o buena fortuna
美由紀.- hermosa razón para historia
Y cuánto mas poético sería todo"

Y de todas las acepciones para "Miyuki" yo me quedo con la última. 美由紀.

Hoy se me ocurre que es así. Que primero está la razón -y no en el sentido de la racionalidad, claro- y que después y a causa de la razón viene la historia. Razones casuales y hermosas y desnudas que provocan una historia, o dos, o tres o muchas.

viernes, 19 de agosto de 2011

template nuevo, vida nueva

Nada.
Día de lluvia, frío.
Huecos que podría haber usado para estudiar, pero no.
Me capturó la pantalla.
Nuevo template, en honor a la Sra. Kiku, en honor a mi amiga Ceci.

viernes, 12 de agosto de 2011


Mayonesa casera y lechuga de huerta
Un scrabble
Manejar un tractor
Cine Cine Cine
Sexo Sexo Sexo
Muchos gin tonics en el balcón de casa en noches de verano
Fideos con salsa a la madrugada
Un poco de pop español
Hacer de mujer fatal por algunos meses para descubrir mi límite después de algunos meses
Fantasías de tener un hijo para ponerle un nombre japonés y comprarle el juego de química más completo del universo
Deseos de tener un hijo
Ciencia Ficción
Espiar fiestas de disfraces desde una terraza
La despedida más triste del mundo en el bar más feo de la calle corrientes
Siestas en Córdoba
Insomnios en Buenos Aires
Mar del Plata fuera de temporada
Santa Ana con lluvia
Compañía -a pesar de mi resistencia- en una guardia la única vez en mi vida que tuve una reacción alérgica que me transformó en un monstruo
La costumbre (espantosa) de prender la tele cuando me levanto
Una excursión al mercado central
El gesto de que me arropen lejos de casa y hacerme la dormida
Una declaración de amor en una estación de tren que rechacé

viernes, 22 de julio de 2011

colección (arbitraria) de sms

"Te quiero Eugenia. Loca cómo estás, te quiero también"
"Si hubiera elegido a cristo estaría ya en el cardenalato yo"
"Acá estoy atado con grilletes a la cama para no ir trotando hasta su casa"
"Abandoná esa idea tonta de la pareja y la familia y el amor. Dedicate sólo al campo profesional"
"La señora olvido la cosmética en casa"
"Express yourself"
"¿Cama disponible domingo nuit en el Hospicio San Cristóbal?"
"Ay dios! Estoy casi seguro que ya dejé la plata. Maldita neurosis..."
"Si crees en el amor democrático, estás en el horno"
"Ah, no yo del hippismo no, soy hija de una noche de pasión y borrachera entre el catolicismo y el progresismo"
"Usted me habla de amor y yo le contesto sobre sexo, mil disculpas, es que sino me angustio"
"Hasta zona norte ni te vengas. Ya rastrillé zona y no"
"Re bien!... ¿Y ahora? ¿Cómo hago?"
...
"Gracias. Soy un despojo"
"Sufro"

viernes, 15 de julio de 2011

extimidades


Lo íntimo tiene sus dobleces.

Hace cierta cantidad de tiempo me anoticio de la pérdida del cinturón de mi sweater rosa y como no soy demasiado apegada a los objetos, me lamento, pero poco. Lo supongo en casa en algún sitio. Lo busco de manera distraída y desisto rápido (como hago habitualmente con las cositas que se me desaparecen, con excepción de los caprichos amorosos, claro) La prenda me abriga igual con o sin la tirita en la cintura.

El tema es que ayer, la encuentro de golpe, mirándome en el medio de una reunión -en un lugar al que no voy desde hace meses- mientras cuelga del marco de un pizarrón.

De la privacidad de mi placard al mundo.

Inquietante cuando lo propio te mira desde afuera como si tal cosa.

domingo, 10 de julio de 2011

juana b. editada

Sin embargo yo sueño por las noches
con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;
yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de sus múltiples amores, tan simpáticos,
tan apropiados como tema de conversación.

martes, 28 de junio de 2011

"Tanto ruido a dientes"


Hay veces que uno es abducido. Si.
No depende de grandes valentías, ni de heroísmos trágicos, solo de cierta predisposición al encantamiento. Hay que dejarse, claro, no digo que no.
Como con el amor, cuando pasa pasa y cuando no, bueno no y tampoco es tan grave, solo un poco triste.
Pero cuando pasa, cuando una noche de lunes por ejemplo, uno es teletransportado a un lugar que probablemente el martes ya no exista, que no es ni adentro ni afuera, ni extraño ni íntimo, entonces, ahí, ¡ooh!
Ahí,
No hace falta decir que uno viene dibujando geishas desde hace meses -con resultados dispares- para que se le alcance un libro de estampas japonesas que de tan lindas, pican.
O que escuchó cientos de veces mucho mucho antes: “Coma, coma todo”
O que, mucho rato después, cuando uno decide desabducirse unos minutos para fumar en la vereda y mirar alrededor, recién entonces ahí descubre que tampoco había viajado tan lejos.